Fiestas Regionales


agosto 14, 2019

El paso de los romanos, árabes y catalanes, las constantes incursiones de piratas africanos, la religión cristiana, el influjo del clima Mediterráneo, la geografía balear… muchos son los factores que han influido en la forja de la cultura de Mallorca. Como resultado de ello, en los pueblos de esta isla se ha desarrollado un abanico de eventos festivos y tradiciones en los que se sustenta buena parte del carácter y la identidad mallorquina.

El turismo de sol y playa es el que acapara la mayor parte de la atención de los visitantes, y eso en absoluto es malo, pero esto no es incompatible con conocer las tradiciones locales, las cuales nos recuerdan que la tierra que se pisa, a parte de ser un escenario de veraneo ideal, ha sido también el hogar de centenares de generaciones que han hecho posible la Mallorca que conocemos hoy en día.

Si tienes interés en conocer las raíces del folclore popular mallorquín y las tradiciones locales durante tu estancia en la isla, sigue leyendo, porque vamos a mostrarte cuáles son las más destacables, cuándo se celebran y en qué localidades puedes admirarlas.

 

SA FIRA

Aprobada por el rey Sancho I de Mallorca en 1318, Sa Fira es la feria más antigua de la isla, con 701 años celebrándose en la localidad de Sineu el primer domingo de mayo y que se prolonga durante varios días.

Quienes buscan autenticidad y tradición no pueden perderse este festejo eminentemente agrícola, ganadero y artesanal en que se se venden productos ecológicos, se hacen muestras de animales de razas autóctonas y se celebra el Concurso Morfológico de Cabra Mallorquina, un tipo de evento muy común en los pueblos de la zona. No obstante, Sa Fira también incluye conciertos, espectáculos y exposiciones de toda índole.

 

FIRA DE LES FLORS

Cada primero de mayo, las calles de Costitx se llenan de colores. La Fira de les Flors recubre toda la localidad de flores procedentes de una amplia variedad de especies, así como de esculturas y todo tipo de manualidades que incluyen florales en su diseño. Asimismo, durante el día también hay talleres y demostraciones de arreglos florales, exposiciones, puestos de artesanía y productos locales e incluso un correfoc infantil.

 

SANT ANTONI Y SAN SEBASTIÁN

En multitud de pueblos de toda España es común comenzar el año con los conocidos correfocs, en los que decenas de personas disfrazadas de demonios saltan y bailan rodeados de bengalas y fuegos artificiales. En Mallorca no es diferente, por lo que multitud de pueblos de toda la isla llenan durante la noche del 16 de enero las calles de cartuchos quemados y de un intenso olor a pólvora.

Los municipios donde el el espectáculo pirotécnico y la calidad de los disfraces destacan con diferencia son Sa Pobla, Manacor y Artá. El 17 de enero la fiesta continúa en Pollença con el “Pi de Sant Antoni”, una costumbre que consiste en cortar un pino de unos 20 metros de altura, llevarlo hasta una plaza de la localidad, tratarlo y clavarlo en el suelo y poner en la parte superior una bolsa de confeti; aquel vecino audaz que logre trepar hasta la cúspide podrá cubrir a los espectadores de confeti y llevarse una ovación general.

Unos días después, el 20 de enero, se celebra en Palma de Mallorca las fiestas de San Sebastián, en las que también hay correfocs pero que, el día anterior, incluyen un evento único en el que la capital se llena de hogueras en las que los vecinos asan todo tipo de carnes, sobrasadas y butifarra. En ambos días las calles se llenan de escenarios para conciertos y espectáculos y muchos museos abren sus puertas gratuitamente.

 

BATALLAS ENTRE MOROS Y CRISTIANOS

Si ha habido un factor que ha marcado la historia del archipiélago balear, moldeado la fisonomía de sus ciudades y definido sus costumbres y tradiciones, ese es los constantes ataque de piratas procedentes del norte de África. Un ejemplo de la relevancia de este fenómeno histórico son las recreaciones de batallas entre moros y cristianos, muy populares no solo en los pueblos de Mallorca, sino también en los del levante español.

Uno de los ejemplos más espectaculares de esta festividad lo encontramos en Sóller, conocida como Es Firó y que se celebra cada segundo domingo de mayo en conmemoración de la victoria que lograron los habitantes de este municipio frente a un ataque de piratas sarracenos en 1561. Los vecinos de Sóller se visten de combatientes de ambos bandos y recrean paso a paso todos los momentos del enfrentamiento, desde el desembarco enemigo en el puerto de Sóller hasta la victoria de los lugareños en el centro del pueblo.

También hay que destacar la recreación de estos conflictos en Pollença, que cada 2 de agosto celebran la victoria que alcanzaron frente a los moriscos en 1550, así como en Santa Ponça, que se representan durante las fiestas del Rey Jaime, en el mes de septiembre, y en las que se conmemora el desembarco en Mallorca de las tropas del rey aragonés Jaime I en ese mismo mes de 1229.

 

BATALLA DEL RAÏM

De forma semejante a la tomatina, durante las fiestas de Vermar en Benissalem, que se dan a mediados de agosto y celebran el final de la cosecha de la uva, centenares de personas se enfrentan en una guerra en la que la munición son toneladas de uvas, una experiencia pringosa pero muy divertida.

Si prefieres no mancharte no tienes de qué preocuparte, ya que el programa completo de estas fiestas incluyen muchas otras actividades, como catas de vinos, concursos de pisar uvas, carnavales y cenas al aire libre en las que podrás probar los deliciosos fideos de Vermar.

 

BAILE DE LOS COSSIERS

Uno de los bailes folclóricos más pintorescos de Mallorca es el ball dels Cossiers, cuyos orígenes se remontan a los siglos XIII y XIV y que se representa en diversos pueblos de la isla durante sus fiestas populares.

Los grupos que ejecutan este baile se componen, por lo general, de ocho personas (seis cossiers, la dama y el demonio), y son fácilmente reconocibles por sus vestiduras blancas adornadas con cintas de colores y flores. La danza representa la victoria de la dama y de los cossiers sobre el demonio, el cual acaba muerto a manos de los últimos.

Las celebraciones más importantes de este tipo de baile se dan en Alaró (el 16 de agosto, por las fiestas de San Roque), Algaida (el 16 de enero por San Honorato y el 24 y 25 de julio por San Jaime), Manacor (el día del pregón por las Fiestas de la Primavera), Montuïri (los días 15, 23 y 24 de agosto por las fiestas de la Madre de Dios Muerta), Palma de Mallorca (el 24 y 31 de diciembre por las Fiestas del Estandarte) y Pollença (el 2 de agosto por el día de la Madre de Dios de los Ángeles).